OTITIS CRÓNICA

 

            Pocas cosas duelen más que la otitis.  Muchas razas están especialmente predispuestas a padecer otitis debido a la configuración de su pabellón auricular.  Las razas que tienen orejas péndulas, pelos dentro del conducto auditivo y mucho más si el mismo se humedece por cualquier circunstancia, suelen tener problemas de oído crónicos, insidiosos y recidivantes donde la mala ventilación juega un rol determinante.

            En muchos de estos casos los dueños, cansados de probar soluciones mágicas propuestas como "la panacea" y difíciles de realizar sobre todo porque el pobre perro no da más del dolor y se defiende mordiendo a quien más quiere en cuanto se le acerca con un frasco gotero, terminan resignándose a tener una mascota con un pegajoso exudado en los oídos con olor desagradable, gruñón y de mal genio

            Todo esto en el mejor de los casos, la otitis externa se puede complicar con:

            a) Otohematoma: Hematoma del pabellón auricular que se produce por rascado o sacudidas violentas debido a prurito o dolor, de resolución quirúrgica y que la mayoría de las veces deja secuelas de por vida (por ejemplo pabellón auricular arrugado), causado siempre por una otitis externa mal atendida.

            b) Miasis: Huevos y larvas (son carnívoras) que son depositadas por las moscas en un medio apropiado (exudados purulentos de las otitis externas por ejemplo), dejando secuelas de por vida que pueden causar la muerte del animal en casos extremos debido a la cercanía del oído externo con el sistema nervioso central.

            c) Otitis media profunda: Complicaciones de otitis externa que pueden llevar a la lesión de la membrana timpánica, afectando la audición y muchas veces el equilibrio (inclinación de la cabeza, marcha circular, caídas) y hasta la muerte del animal de no ser atendido a tiempo.

 

            Para un buen diagnóstico hace falta:

 

            a) Un buen examen físico general: como muchas enfermedades sistémicas afectan al organismo en general, la enfermedad del oído en este caso no es más que una consecuencia de la enfermedad de base.

            b) Un buen examen otoscópico: debe ser completo, con el instrumental y en el momento adecuado (si el oído esta lleno de exudado e inflamado es imposible una buena observación otoscópica).

            c) Higiene, limpieza a fondo y desinfección del conducto auditivo externo en otitis media: Este paso debe realizarse bajo anestesia general y es fundamental para el éxito del tratamiento. Previo al mismo el animal será evaluado para ver si está en condiciones de ser sometido a una anestesia general.

            d) Métodos complementarios de diagnóstico:

            Evaluación citológica: hacer un extendido y evaluar las células presentes en el exudado de manera de poder diagnosticar "la causa" y no "el efecto". Levaduras por ejemplo.

            Cultivo antibiograma: cuando se sospecha que la causa es infecciosa, se debe tomar una muestra para saber qué agente está actuando y qué medicamento es capaz de eliminarlo.

                Una vez hecho el diagnóstico etiológico, con un oído limpio y seco, se encara "el plan terapéutico" adecuado según la causa. 

            Sabemos que los fracasos en los tratamientos de las otitis externas se deben la mayoría de las veces a un incompleto e incorrecto diagnóstico y a la falta de un plan terapéutico integral.

 

PREVENCIÓN

            La higiene y desinfección con productos adecuados para el oído es fundamental ya que:

            Previene la aparición de otitis en animales con predisposición racial y mantienen el conducto auditivo externo en un correcto estado.

            El hisopado del conducto sólo lastima e irrita el conducto, nunca utilizar bastoncillos.

            La presencia de exudados y cerumen no permite el examen otoscópico completo.

            Elimina los cuerpos extraños pequeños que muchas veces son la causa de la otitis.

            La higiene debe ser hecha con productos específicos para este fin y realizados siguiendo las indicaciones de su veterinario respecto a la frecuencia y el producto a utilizar.

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